martes, 16 de febrero de 2010

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo." (Albert Einstein)

Un viejo cuervo vagaba por el desierto, y le dio sed. No había nada en varios días. Finalmente, se encontró una jarra que tenía un poco de agua en el fondo. El pájaro trataba de beberla, pero su pico no alcanzaba a llegar hasta el fondo de la jarra.

Al principio no sabía que hacer. Parecía que no iba a poder beber de esa agua. Entonces, tuvo una idea. Comenzó a dejar caer piedritas dentro de la jarra. Solo podía agarrar con el pico una piedrita a la vez, pero el insistió y vio como el nivel del agua subía un poco. Una a una continuó echando las piedras, por un momento casi se rinde, llegó a pensar que era inútil tanto esfuerzo. Pero después de haber arrojado las suficientes piedritas, el agua al fin subió y el cuervo pudo beber y saciar su sed.


Fábula de Esopo

2 comentarios:

Gabriela López García. dijo...

Hola, os conocí en el facebook, me encantan esos cuadros, el pelo que le ponen a esos rostros femeninos. Felicitaciones, es muy original y muy lindo.
Saludos.
Gaby

Abuki Ortega dijo...

Gracias Gabriela, estos comentarios son los que nos fortalecen para seguir adelante. ¡Intentaremos seguir innovando!